Lecturas de la Misa Diaria Católica para el 20 de Enero 2028, Jueves de la II Semana del Tiempo Ordinario
En esta página encontrará las lecturas de la Misa católica diaria para el 20 de Enero 2028, Jueves de la II Semana del Tiempo Ordinario. No obstante, le recomendamos adquirir un ejemplar de las Lecturas Completas de la Misa Católica Dominical y diaria para 2028 (en formato libro electrónico o impreso) para enriquecer su participación activa en la Misa durante el año 2028.
Primera Lectura – 1 Samuel 18, 6-9; 19, 1-7
En aquellos días, cuando David regresaba de haber matado al filisteo, las mujeres de todos los poblados salieron a recibir al rey Saúl, danzando y cantando al son de tambores y panderos, y dando grandes gritos de alegría. Al danzar, las mujeres cantaban a coro:“Mató Saúl a mil,
pero David a diez mil”.A Saúl le cayeron muy mal esas palabras y se enojó muchísimo y comentó: “A David le atribuyen diez mil, y a mí tan sólo mil. Lo único que le falta es ser rey”. Desde entonces, Saúl miraba a David con rencor.Un día, Saúl comunicó a su hijo Jonatán y a sus servidores que había decidido matar a David. Pero Jonatán quería mucho a David y le dijo a éste: “Mi padre Saúl trata de matarte. Cuídate, pues, mucho, mañana por la mañana. Retírate a un lugar seguro y escóndete. Yo saldré con mi padre por el campo donde tú estés y le hablaré de ti; veré qué piensa y te lo avisaré”.Habló entonces Jonatán a su padre en favor de David y le dijo: “No hagas daño, señor mío, a tu siervo David, pues él no te ha hecho ningún mal, sino grandes servicios. Arriesgó su vida para matar al filisteo, con lo cual el Señor dio una gran victoria a todo Israel. Tú mismo lo viste y te alegraste. ¿Por qué, pues, quieres hacerte reo de sangre inocente, matando a David sin motivo?” Al oír esto, se aplacó Saúl y dijo: “Juro por Dios que David no morirá”.Entonces Jonatán llamó a David y le contó lo sucedido. Luego lo condujo ante Saúl, y David continuó a su servicio, como antes.
CONSIGUE UN EJEMPLAR DEL MISAL DIARIO CATÓLICO PARA 2026 (Libro electrónico y libro de bolsillo)
Salmo Responsorial – Salmo 55
R. (5bc) En el Señor confío y nada temo.
Tenme piedad, Señor, porque me acosan,
me persiguen y atacan todo el día;
me pisan sin cesar mis enemigos;
innumerables son los que me hostigan.
R. En el Señor confío y nada temo.
Toma en cuenta, Señor, todos mis pasos
y recoge mis lágrimas.
Que cuando yo te invoque, el enemigo
se bata en retirada.
R. En el Señor confío y nada temo.
Yo sé bien que el Señor está conmigo;
por eso en Dios, cuya promesa alabo,
sin temor me confío.
¿Qué hombre ha de poder causarme daño?
R. En el Señor confío y nada temo.
Aclamación antes del Evangelio – 2 Timoteo 1, 10
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte
y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
R. Aleluya.
Evangelio 20 de Enero 2028 – Marcos 3, 7-12
En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó a donde él estaba.Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastarlo.En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los que padecían algún mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban a sus pies y gritaban: “Tú eres el Hijo de Dios”. Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran.